Legumbres, cereales y patata de la A a la Z:
Maíz

Calendario de temporada
Cómo elegirlo y conservarlo
El maíz que más se vende en nuestros mercados es el dulce, que se puede adquirir fresco, congelado y en conserva.
Si se compra fresco, conviene elegir las mazorcas bien envueltas en sus hojas que protegen los granos e impiden que el maíz se seque. Hay que asegurarse de que los granos están tersos, por lo que es mejor no comprar mazorcas empaquetadas, ya que no se pueden inspeccionar. Si al presionar los granos con la uña sale un jugo lechoso significa que el maíz es muy fresco.
El maíz comienza a perder su dulzor nada más recogerlo porque a medida que madura sus azúcares se transforman en almidón (que no es dulce), así que conviene consumirlo en el mismo día, si bien se conserva en buenas condiciones hasta tres días en la nevera, envuelto en una bolsa de plástico sin cerrar.
El maíz fresco también se puede congelar. Antes se deben escaldar las mazorcas o los granos previamente durante cinco minutos, para envolverlos luego en bolsas de plástico de cierre hermético. De esta forma se conservan en el congelador hasta 12 meses.
El maíz cocido se vende generalmente en conserva (también puede adquirirse fresco o congelado). Al maíz en conserva se le añade agua y azúcar, se introduce en envases apropiados, herméticamente cerrados y se somete a un tratamiento térmico que garantiza su conservación. Con este formato también se encuentra en el mercado el maíz baby, mazorcas de pequeño tamaño (10 centímetros de longitud) recolectadas tempranamente.
