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Las patatas y otros tubérculos / El placer de comer patatas

El placer de comer patatas :: Tipos de cocción

Tipos de cocción

Patatas fritas

Para freír bien la patata, se ha de sumergir en abundante aceite caliente (160-170ºC en la freidora). Se puede echar al aceite una miga de pan y cuando forme burbujas es el momento de comenzar a freír el tubérculo.

No conviene que adquiera un color marrón, ya que el tostado favorece la formación de acrilamidas tóxicas. La sal se añade a las patatas una vez fritas, sólo así juega su papel de condimento. No conviene que adquiera un color marrón, ya que el tostado favorece la formación de acrilamidas tóxicas. La sal se añade a las patatas una vez fritas, sólo así juega su papel de condimento.

Al vapor

La preparación que mejor conserva los nutrientes es la cocción al vapor, incluso con piel, siempre y cuando se laven bien las patatas y se cepillen suavemente con el fin de eliminar los restos de tierra y pesticidas.

Hervidas o cocidas

Para hervir o cocer lo mejor es elegir patatas tempranas, de carne compacta y harinosa –como la Jaerla-, ya que mantienen su forma tras la cocción.

Asadas o guisadas

Si lo que se quiere es asar y guisar, las patatas idóneas son las de carne tierna que absorben mejor los sabores, como la Kennebec.

En la elaboración de purés lo mejor es optar por la Monalisa, que tiene carne tierna y harinosa.

En los países americanos, de donde es originaria, es típica la fabricación de bebidas alcohólicas a partir de la patata. Es la base de la chicha, muy consumida durante algunas festividades, y la chakta, un potente aguardiente. Pero sin duda, el vodka es la bebida alcohólica más conocida elaborada a partir de la fermentación de la fécula de patata

La patata sirve además como materia prima para obtener numerosos subproductos, empleados por la industria alimentaria como aditivos espesantes, estabilizantes o gelificantes, que en ocasiones se usan como sustitutos de la harina.