Las legumbres / Niños y legumbres: cómo lograr que las coman

Introducción
En el año 2000 se publicaron los resultados de la última encuesta nacional sobre hábitos alimentarios en la infancia y la adolescencia (Estudio Enkid, 1998-2000), en la que participaron más de 3.500 personas de entre 2 y 24 años de edad. En el estudio se puso de manifiesto que los actuales cambios en el estilo de vida se reflejan en los hábitos alimentarios de este grupo de población. Estos hábitos se caracterizan por la ingesta insuficiente de verduras y hortalizas, frutas y legumbres. Son estos alimentos, junto con el pescado, los que suscitan mayor rechazo entre niños y jóvenes.
El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) realizó una encuesta en el año 2003 sobre el consumo de legumbres secas en el hogar. Las cifras son reveladoras y ponen de manifiesto que los hogares españoles con niños menores de seis años son los que menos legumbres compran (2,39 kilos per cápita), le siguen en ascenso los hogares con niños de entre 6-15 años (2,98) y los hogares donde no hay niños, los que más leguminosas compraron (4,44 kilos per cápita).
En consecuencia, resulta evidente que es necesario fomentar el conocimiento y el consumo de las legumbres desde edades tempranas, ya que es el momento en el que se instauran los hábitos alimentarios más sólidos, responsables del estado nutritivo y la salud durante toda la edad adulta y la vejez.
