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Las legumbres / Niños y legumbres: cómo lograr que las coman

Niños y legumbres: cómo lograr que las coman :: Propuestas para fomentar el consumo de leguminosas entre la población infantil

Propuestas para fomentar el consumo de leguminosas entre la población infantil

Debido al papel que las leguminosas juegan en el crecimiento y desarrollo de los niños, merece la pena incorporar platos que lleven implícita toda una tradición gastronómica como los cocidos, así como innovar con recetas que satisfagan a los más pequeños ayudándoles a crecer sanos.

  • La presentación de las legumbres puede ser muy divertida. Combinan muy bien con todo tipo de vegetales y también con carne y pescado. Elegir el bol o el plato de colores que más le guste al niño servirá de ayuda para animar a que se coma el alimento.
  • Frías y calientes. La temperatura es otro “gancho”. Durante el invierno, el aroma de un plato humeante de alubias, garbanzos o lentejas reconforta e invita a probarlo. De todos modos, no se deben relegar las legumbres a los meses fríos, ya que hay múltiples recetas de ensaladas que combinan de forma perfecta aportando energía fresca durante el caluroso verano.
  • Los niños en la cocina. Otro modo de que pequeños y adolescentes se acerquen a este tipo de alimentos es hacerles partícipes de su elaboración. El proceso de transformación culinaria es un arte que se puede aprender desde la más tierna infancia. El conocimiento de los pasos en la preparación de las legumbres, desde el cambio “mágico” de tamaño por el remojo, hasta su transformación en la mesa, hacen que el niño conozca el alimento y se familiarice con él.
  • Las semillas de las mil caras. Las variedades de leguminosas que hay permiten tomarlas de múltiples formas. Actualmente el mercado ofrece leches y batidos fabricados únicamente a partir de la soja, lo que puede suponer una deliciosa merienda acompañada de galletas, tostadas o fruta. En las excursiones del colegio, salidas a la playa o al campo con la familia o los amigos, en los aperitivos de casa, se pueden poner legumbres secas que se comercializan como snacks salados; habas y garbanzos secos y fritos son los más populares. No obstante, el consumo de estos últimos debe ser moderado por su aporte de sal.
  • Trituradas en puré o como un ingrediente más en cremas de verduras. Los más pequeños se acostumbran así a su sabor y los mayores ven reforzados sus platos a nivel energético y nutricional.