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Legumbres, cereales y patata de la A a la Z:

Cereales de desayuno

Cereales de desayuno :: Valor nutritivo y salud

Valor nutritivo y salud

Los cereales de desayuno y sus variantes son alimentos energéticos dado su alto aporte de carbohidratos.

El aspecto negativo de algunos de estos productos es que para aumentar su sabor y su textura se les añade cantidades significativas de sodio (hasta 950 mg/100 gramos) y de azúcares (más de 10 gramos de azúcar por cada 100 gramos).

  • Aporte calórico. En función del producto, varía desde las 380 cal/100 gramos (los más simples) hasta las 475 cal/100 gramos (cereales con frutos secos, frutas desecadas, chocolate…). Las barritas contienen entre 390 y 445 calorías por cada 100 gramos. Algunas marcas ofrecen barritas que pesan alrededor de 25 gramos y que aportan unas 110 calorías cada una.
  • Hidratos de carbono. Son el componente más abundante. Suponen un 70-90% del total del producto. Estos nutrientes proceden de los cereales (hidratos de carbono complejos –almidón-) y de los dulces añadidos (azúcar, fructosa, jarabe de glucosa, miel o caramelo).
  • Proteínas. Suponen el 7-16% del total. Son proteínas de calidad intermedia, dada su deficiencia de lisina, aminoácido esencial. Para conseguir una proteína de mayor valor biológico o “completa” se mezclan los cereales con lácteos o con frutos secos.
  • Grasas. El contenido en grasa de los cereales es muy variable, desde un 3% a un 20%. Es superior en las variedades que contienen frutos secos, chocolate, aceites o grasas vegetales. Según el producto la proporción de grasa saturada también varía, desde un 16% (muesli, copos de avena…) hasta un 75% del total de la grasa (barritas).
  • Fibra. Abunda sobre todo en las variedades integrales o en las que llevan frutos secos, frutas desecadas o salvado. Los valores oscilan desde un 3% hasta un 27% en las variedades integrales que contienen salvado. Se recomienda un consumo diario de 25-30 gramos de fibra.
  • Vitaminas. Los procesos de elaboración de los cereales y las altas temperaturas que se les aplican reducen el contenido inicial de vitamina B1. Respecto de otras vitaminas como la B2 o riboflavina y la B3 o niacina, el procesado no implica pérdidas significativas, si bien la mayor parte de los fabricantes fortifican sistemáticamente los cereales en diversas vitaminas (B1, B2, B3, B6, B9 o folatos, vitamina D) y minerales (hierro, calcio). Los cereales fortificados con vitaminas y minerales se consideran alimentos funcionales dado que ayudan a cubrir las necesidades nutritivas de vitaminas y minerales en etapas de crecimiento y desarrollo. Algunos de estos nutrientes intervienen como cofactores de reacciones implicadas en el metabolismo energético y, por lo tanto, son esenciales para niños y embarazadas. Además, junto con el hierro, ayudan a la prevención de la anemia. Una ración estándar de 30 gramos cubre en gran medida la ingesta diaria recomendada de dichos nutrientes. No obstante, todas estas vitaminas se pueden ingerir a lo largo del día con una dieta equilibrada y variada. Puesto que se añaden vitaminas y minerales, deben aparecer en la lista de ingredientes y los productos que declaren ser ricos en vitaminas y/o minerales deberán aportar en el etiquetado información detallada de la cantidad de dichos componentes que contiene el producto.
  • Minerales. Los cereales se suelen fortificar con hierro, calcio y magnesio. Respecto al sodio, las cantidades que aportan estos productos son de 400 a 950 miligramos de sodio por cada 100 gramos. Más de 700 mg de sodio por cada 100 gramos se considera una cantidad excesiva, de ahí que en algunos países, como en el Reino Unido, se haya planteado que en el plazo de unos cinco años ningún alimento elaborado exceda el límite de los 700 mg/100 gramos (British Retail Consortium).

En resumen, los cereales de desayuno cumplen su función dietética al proveer al organismo de numerosos nutrientes. Los fabricantes avalan que sus productos constituyen un desayuno sano y completo para una población infantil, si bien hay que tener en cuenta que muchos de estos cereales contienen cantidades exageradas de sodio, azúcar y grasas. Estos elementos se añaden principalmente como conservantes y también para resaltar el sabor. Esto acostumbra a los niños a sabores muy marcados derivados del exceso de sodio y azúcar, por lo que es mejor moderar su uso desde edades tempranas.

Si se eligen las variedades más saludables (menos azucaradas, menos saladas, menos grasas y con más fibra), el consumo de cereales de desayuno es adecuado para toda la población y en especial para quienes tienen un gran desgaste físico, ya que suponen una buena fuente de energía. Dentro de toda la gama hay algunos cereales más adecuados en caso de enfermedad; sin azúcar para quien tiene diabetes; sin proteínas de leche para las personas alérgicas a esta sustancia, y en caso de celiaquía o intolerancia al gluten sólo se podrán tomar aquéllos elaborados a base de maíz y arroz.

Es importante que los fabricantes hagan constar de forma bien visible en la etiqueta nutricional la cantidad de azúcar, grasas saturadas y sal que llevan los productos, de manera que el consumidor pueda comparar y optar por los más apropiados.

COMPOSICIÓN NUTRITIVA 

por 100 gramos de cereales

 Arroz infladoCon ChocolateRicos en fibraMuesli
Energía (cal)381393263405
Hidratos de Carbono (g)87,787,145,664,6
Proteínas (g)6,351412
Grasas (g)0,62,72,712
Fibra (g)1,40,6297,1
Sodio (mg)600700900200
Hierro (mg)6,56,5154,8
Vitamina B1 (mg)1,21,31,30,55
Vitamina B3 (mg)16,817,617,64,1
Folatos o B9 (mg)353353300111
mcg= microgramos (millonésima parte de un gramo)