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Legumbres, cereales y patata de la A a la Z:

Alfalfa

Alfalfa :: Valor nutritivo y salud

Valor nutritivo y salud

La alfalfa es un excelente alimento que proporciona elevados niveles de proteínas, minerales y vitaminas de calidad. Sus grasas son poliinsaturadas pero escasas por lo que no se traduce en beneficio fisiológico. Comparte con el resto de las leguminosas su riqueza en fibra. De sus vitaminas sobresalen el ácido fólico o vitamina B9, el betacaroteno o pro-vitamina A, y las vitaminas liposolubles, vitamina E (antioxidante) y K (antihemorrágica). Sus minerales más abundantes son el potasio, el magnesio, el calcio, el hierro y el cinc. La alfalfa también es fuente de enzimas, sustancias que favorecen la digestión, de flavonoides de acción antioxidante y de clorofila, reconocida por su papel coadyuvante en la anemia ferropénica.

Una de las formas más comunes de encontrarla en el mercado es germinada. Los brotes de alfalfa estimulan los procesos digestivos y contribuyen a regenerar y proteger la mucosa digestiva, por lo que son especialmente indicados en el tratamiento dietético de personas con el estómago delicado.

Por su riqueza en sales minerales, el consumo habitual de germinados de alfalfa ayuda a mineralizar la masa ósea, muy útil como complemento en la dieta de mujeres con menopausia o en caso de osteoporosis o de fracturas. Además, los germinados aportan muy pocas calorías y una cantidad alta de fibra, lo que los convierte en alimentos de especial interés en regímenes para perder peso y en caso de estreñimiento. Así mismo, su consumo se recomienda en casos de anemia por su riqueza en clorofila de efectos antianémicos. Desde las décadas de los años 70 y 80 han aparecido diversas iniciativas a nivel mundial, promovidas por comunidades científicas interesadas en erradicar la malnutrición en los pueblos desfavorecidos, que promueven la fabricación de extractos foliares de alfalfa. Se trata de preparados de fácil fabricación (aunque se necesita maquinaria específica) que contiene los componentes más interesantes de la planta a nivel nutritivo. El extracto foliar se convierte en un suplemento nutricional para personas mal nutridas o con riesgo de malnutrición (niños entre 6 meses y 6 años, mujeres embarazadas o lactantes, ancianos, etc.). Se ha ensayado en diversos grupos de población y hay evidencias de que este suplemento constituye una alternativa frente a la poca presencia de carnes, frutas, cereales u otros alimentos en los pueblos con escasos recursos económicos.

Los suplementos de alfalfa que se consumen por vía oral parecen tolerarse bien en términos generales. Sin embargo, la ingesta de tabletas de alfalfa se ha asociado con síntomas parecidos al lupus, enfermedad autoinmune. Algunas investigaciones sugieren que estas reacciones pueden deberse a la presencia del aminoácido L-canavanino, presente en las semillas de alfalfa, aunque no en las hojas. También se han dado casos, aunque muy pocos documentados, de dermatitis (inflamación de la piel) y otros trastornos. Por estos motivos es fundamental consultar con un profesional el empleo de los germinados como complemento a la dieta, con el fin de evitar posibles efectos adversos.